“La filmación de ‘Bad Day’ en Paterson divide opiniones entre beneficios y molestias”

PATERSON — Al amanecer del 6 de octubre, tres concurridas calles alrededor del City Hall ya estaban cerradas al tráfico mientras los trabajadores de producción descargaban equipos de filmación de los cinco camiones estacionados a lo largo de la acera.

A medida que avanzaba la mañana, los padres que dejaban a sus hijos en una de las escuelas chárter cercanas al City Hall tuvieron que sortear los desvíos. Los autobuses escolares hicieron lo mismo, dejando a los alumnos aproximadamente una cuadra más lejos de su parada habitual.
Los empleados municipales —ya advertidos del cierre de calles— se dirigieron a sus trabajos después de estacionar varias cuadras más lejos en el centro de Paterson.

“Si esto generara mucho dinero para la ciudad, lo entendería”, dijo un empleado del City Hall visiblemente molesto. “Pero no vale la pena por lo poco que recibe la ciudad.”

Paterson está recibiendo $3,600 dólares en tarifas por parte de la productora de la película “Bad Day”, una cinta de Netflix protagonizada por Cameron Diaz. Ese pago cubre las jornadas de filmación del 30 de septiembre y el 6 de octubre, según informaron las autoridades.

El creciente número de películas y series que se graban en Paterson se ha convertido en un tema de debate público en la ciudad: algunos aplauden la actividad, mientras que otros la critican.

“El auge del cine en Paterson se debe a que mi administración es muy amigable con las productoras”, declaró el alcalde Andre Sayegh. “Grandes producciones como West Side Story de Steven Spielberg generaron oportunidades de empleo y desarrollo para nuestros residentes. Negocios locales como restaurantes, barberías, salones de belleza y ferreterías se benefician de estas filmaciones”, añadió. “Incluso muchas compañías donan dinero para mejorar nuestros espacios públicos.”

Pero no todos están de acuerdo.

“Esos $3,000 no compensan todas las molestias”, dijo el concejal Alex Méndez. “Deberían pagar tarifas más altas si quieren usar nuestra ciudad.”

El concejal Luis Vélez coincidió, señalando que Paterson debe aumentar las tarifas que cobra por filmar.

“Eso no es nada comparado con lo que cobran Nueva York o Hollywood, y ciertamente no alcanza para compensar las pérdidas comerciales, las calles bloqueadas o las molestias en los vecindarios”, escribió Vélez en una publicación de Facebook la semana pasada. “Mientras tanto, los estudios de Hollywood y las plataformas como Netflix ganan millones con estas producciones, y nuestra ciudad solo recibe una mínima parte.”

En los últimos años, Paterson ha tenido varios “papeles estelares” en el cine.

En 2016, la ciudad interpretó su propio papel en la película Paterson de Jim Jarmusch. Luego, en 2021, demostró su versatilidad al transformarse primero en el peligroso barrio Hell’s Kitchen del Manhattan de los años 50 para la nueva versión de West Side Story, y después en la ciudad de Newark durante los disturbios de 1967 en la precuela de Los Soprano.

Las escenas de Bad Day filmadas en el centro de Paterson intentaron transformar la ciudad en una zona del distrito de Queens, en Nueva York. En Church Street, apareció un marcador histórico que proclamaba la designación de Queens como distrito neoyorquino en 1898.
Un solar vacío fue convertido en un lavadero de autos ficticio llamado “TriBoro”.
Uno de los trabajadores de producción sostenía un manojo de placas de matrícula de Nueva York para colocarlas en los autos estacionados que serían filmados.

Varias personas que trabajan cerca del City Hall dijeron que las interrupciones del 30 de septiembre fueron peores que las del 6 de octubre. Ninguna de las calles fue cerrada a peatones, salvo durante las tomas. Los cierres también afectaron a las calles Washington, Ellison y, en ocasiones, Colt.

Una mujer que vive en el tramo cerrado de Church Street contó que se vio obligada a dejar su auto mal estacionado en una esquina mientras cargaba sus compras hacia su casa.

“No nos avisaron con anticipación”, dijo, por medio de un amigo que traducía del español. “Casi se llevan mi carro”, agregó, refiriéndose a los camiones de remolque.

Dentro de una bodega en Church Street, el encargado del local comentó que el cierre de la calle y la falta de estacionamiento estaban afectando seriamente sus ventas. Dijo que para el mediodía del lunes apenas había alcanzado la mitad de lo que suele vender en un día normal.

El encargado relató que personas que se identificaron como representantes de la película le ofrecieron entre $250 y $400 dólares, pero afirmó que esas sumas no compensaban las pérdidas sufridas.

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