Dolor y consternación por la muerte de Anny De La Cruz: ya son cuatro las víctimas fatales del incendio en Dyckman Street

Manhattan, NY — La comunidad dominicana en Nueva York continúa sumida en el dolor tras confirmarse el fallecimiento de Anny De La Cruz, quien permanecía luchando por su vida en cuidados intensivos luego del devastador incendio ocurrido en Dyckman Street, en el Alto Manhattan.

Con la partida de Anny, ascienden a cuatro las víctimas mortales de esta tragedia que ha estremecido a toda la comunidad. Entre los fallecidos se encuentran la reconocida periodista dominicana, su madre junto a su querido perrito, y el joven Lance García, quien perdió la vida heroicamente mientras intentaba salvar a su madre, su abuelo y su hermana en medio del infernal fuego.

Anny permaneció durante días en estado crítico, mientras familiares, amigos y miembros de la comunidad se mantenían unidos en oración esperando un milagro. Su padre, Agustín De La Cruz, continúa hospitalizado en cuidados intensivos, luchando por su vida.

Sus hermanos, Edwin De La Cruz y Leandro Hernández, expresaron entre lágrimas el profundo vacío que deja Anny en sus vidas.

“Nuestra familia está destruida. Anny era alegría, unión y amor. Nunca perdimos la esperanza de verla recuperarse, pero hoy nos toca despedirla con el corazón roto”, manifestaron.

Por su parte, su amigo cercano Sócrates Medina, también oriundo de La Vega, recordó a Anny como una mujer noble y llena de luz.

“Hoy La Vega pierde una gran mujer. Era una amiga incondicional, humilde y siempre dispuesta a ayudar. Este dolor nos marcará para siempre”, expresó conmovido.

Familiares y allegados permanecieron día tras día a las afueras del hospital esperando noticias alentadoras, aferrados a la fe y acompañando a la familia en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

La tragedia ha dejado una profunda herida entre los dominicanos residentes en Nueva York, especialmente en la comunidad vegana, que hoy llora la pérdida de vidas valiosas en un hecho que jamás será olvidado.

Paz a sus almas.

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