
PATERSON, NJ — Un sofisticado compartimiento secreto instalado en un Jeep fue la pieza clave que permitió a detectives descubrir varios kilogramos de cocaína y acusar formalmente a dos hombres señalados de dirigir una operación de narcotráfico interestatal que llevaba droga desde Texas hasta Nueva Jersey, informó el fiscal general Matthew J. Platkin.
Los acusados, Carlos E. Tavarez-Sánchez, de 37 años y residente del vecindario Eastside de Paterson, y Carlos Martínez, de 45 años, de la ciudad de Nueva York, fueron imputados por un gran jurado estatal luego de que las autoridades hallaran cerca de 10 kilogramos de cocaína ocultos dentro del vehículo y casi $90,000 en efectivo dentro de una vivienda en Paterson.
La investigación comenzó en diciembre del 2024
De acuerdo con los documentos judiciales, la Unidad de Tráfico de Drogas del Norte de la Policía Estatal de Nueva Jersey inició una investigación sobre Tavarez-Sánchez en diciembre de 2024. Durante meses, los detectives reunieron evidencia que lo vinculaba con el transporte de múltiples kilogramos de cocaína desde el estado de Texas hacia Nueva Jersey, donde supuestamente se distribuían en grandes cantidades.
Los detectives obtuvieron una orden de registro para un Jeep transportado desde Texas a Nueva Jersey mediante una compañía de transporte de autos. Información de inteligencia posteriormente sugirió que el vehículo estaba siendo utilizado para mover grandes cargas de narcóticos.
El operativo del 15 de julio: el Jeep, el Porsche y el hallazgo clave
El 15 de julio, agentes realizaron una parada vehicular al Jeep y un Porsche que viajaban juntos. Según la denuncia, Martínez conducía el Jeep y Tavarez-Sánchez iba al volante del Porsche.
Al inspeccionar el Jeep, los investigadores descubrieron un compartimiento oculto instalado después de fábrica, donde se encontraban aproximadamente 10 kilogramos de cocaína empaquetada para su distribución. Ambos hombres fueron arrestados en el lugar.
Dinero, documentos y evidencia incriminante en la casa de Paterson
Tras las detenciones, los detectives ejecutaron una orden de allanamiento en la residencia de Tavarez-Sánchez, ubicada en el sector Eastside de Paterson. Allí encontraron $87,000 en efectivo y un cuaderno de contabilidad (“ledger”) que registraba supuestas transacciones de drogas, así como pagos hechos a compañías de transporte para enviar el Jeep hacia Texas.
Además del dinero y los documentos, las autoridades señalaron que la evidencia apuntaba a una estructura organizada para mover droga a través de varios estados mediante vehículos modificados y empresas de transporte legalmente establecidas.
Cargos presentados por el gran jurado
Según la acusación formal, ambos sospechosos enfrentan cargos graves, entre ellos:
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Posesión con intención de distribuir sustancias controladas (primer grado)
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Conspiración en segundo grado
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Posesión de sustancias controladas (tercer grado)
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Posesión con intención de distribuir dentro de 1,000 pies de una propiedad escolar (tercer grado)
Además, Tavarez-Sánchez enfrenta un cargo adicional de facilitación financiera de actividad criminal (segundo grado), relacionado con el manejo y movimiento de dinero para apoyar la operación ilegal.
Una operación en curso y posibles más implicados
El fiscal general Platkin señaló que la acusación representa un importante golpe contra redes de narcotráfico que utilizan rutas interestatales y transportes comerciales para mover grandes cantidades de droga. Aunque no se han revelado más detalles, las autoridades confirmaron que la investigación continúa y no descartan que existan otros involucrados.
Los acusados permanecen a la espera de futuras audiencias mientras la fiscalía prepara el caso para juicio.
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